Stephanie Love se deja dominar en un festín de polla y sumisión
¡'Abre bien esa boca, puta, que hoy te voy a llenar hasta los huevos!' me gruñó Vince mientras me agarraba del pelo y me empujaba hacia su verga dura como piedra. Yo, con el coño ya chorreando de solo escuchar sus órdenes, obedecí al instante, metiéndome su polla gruesa hasta la garganta mientras él me ahogaba con cada embestida. Mis tetas rebotaban con cada movimiento, los pezones duros como guijarros, y Vince no perdía detalle, disfrutando cómo me atragantaba con su verga mientras me escupía insultos al oído. Cuando ya no pude más, me tiró de espaldas sobre la cama, me abrió las piernas de una patada y me empotró de una estocada, haciendo que gritara con su polla entrando hasta el fondo de mi coño mojado. Me folló así, como una perra en celo, hasta que me corrió dentro, llenándome de leche caliente mientras yo gemía su nombre. Después, me obligó a limpiarle la polla con mi boca, chupando cada gota de mi propio jugo mezclado con su corrida. Al final, Vince solo sonrió, satisfecho, mientras yo seguía temblando con las piernas abiertas, el coño aún palpitando de placer.