Terapeuta insaciable con dos se entrega a sus pacientes
Charles Dera no sabía lo que le esperaba cuando llegó a su cita con la terapeuta insaciable con dos pacientes. Yo, Katrina Colt, lo recibí con medias hasta el muslo y tacones que hacían crujir el suelo. ¿Te imaginas su cara al verme sentada ahí, con las piernas cruzadas y el escote marcando cada respiración? Casey Calvert no se quedó atrás, rozando su cuerpo contra el mío mientras le susurraba al oído lo que íbamos a hacerle. No fue terapia, sino un juego de miradas y caricias que lo dejaron tieso antes de que empezara el verdadero espectáculo. Le arranqué el cinturón de un tirón y le bajé los pantalones, dejando al descubierto esa polla enorme que tanto habíamos imaginado. Casey se arrodilló primero, ahogándose con cada embestida mientras yo le masajeaba los huevos. Después me turné, sentándome sobre su cara para que lamiera mi coño mojado hasta que gemí sin control. ¿Crees que pudo aguantar cuando las dos lo montamos a la vez? Katrina Colt se rio mientras le clavaba las uñas en la espalda, diciéndole: 'Ahora verás lo que es una verdadera sesión de terapia, cabrón'.