Amazon salvaje follando con sus tetas naturales al aire
Te dice "Ponte de rodillas, cariño" mientras te empuja contra el tronco de un árbol caído. No deberías estar aquí, en medio de esta selva prohibida, con una mujer que no conoces y que huele a sudor y fruta madura. Pero el calor es demasiado intenso, y la forma en que te mira, con esos ojos verdes que brillan como esmeraldas bajo el sol, te hace olvidar cualquier razón. Le agarras las tetas naturales, pesadas y calientes, y sientes cómo se endurecen bajo tus dedos. Ella gime cuando le chupas los pezones, mordisqueándolos entre tus dientes mientras sus manos te desabrochan el pantalón con desesperación. Te la chupa con fuerza, ahogándose un poco, pero no le importa, porque en este momento no hay reglas, solo el deseo de follar como animales. La empujas contra el árbol, levantándole una pierna y embistiéndola de una estocada, sintiendo cómo su coño mojado te envuelve entero, caliente como lava. Muerde tu hombro cuando empiezas a follártela duro, sus uñas marcándote la espalda mientras te pide más. El sonido de su culo golpeando contra la corteza se mezcla con los gritos de los pájaros, y no puedes evitar imaginar que alguien podría verlos, pero eso solo te excita más. Cuando sientes que ya no aguantas, la sacas y le corres toda la polla en los pechos, marcándola como tuya. "Maldita seas", murmura entre dientes, pero sonríe mientras te limpia con los dedos y se los chupa. "Esto está mal, pero no puedo parar"