Angela Parrales en bikini provocando con su cuerpo perfecto
El agua salada brilla sobre su piel cuando ella se ajusta el bikini, sabiendo que lo hace a propósito. Angela Parrales lleva días enviando fotos en ropa interior ajustada, rozándose contra él en la cocina, susurrando cosas que lo vuelven loco. Hoy el bikini es tan pequeño que se le ve el culo respingón cada vez que se inclina para recoger algo. Él la agarra de la cintura y la empuja contra la pared, sus manos bajan el triángulo de tela para chuparle los pezones duros. Ella gime cuando él le mete dos dedos en el coño mojado, pero se aparta riéndose, diciendo que no es suficiente. Se quita el bikini de un tirón y se sienta en el borde de la piscina, abriendo las piernas para que él vea lo empapada que está. Él se arrodilla y le lame el clítoris hinchado, metiéndole la lengua hasta que ella arquea la espalda. Ella lo jala del pelo y le ordena que se ponga de pie, luego se agacha y se traga su polla entera de golpe, chupando con fuerza hasta que él gruñe. Se gira y se apoya en la barandilla, ofreciéndole su culo redondo mientras él le clava la verga de una estocada, embistiéndola tan fuerte que el agua salpica. Ella grita cuando él le agarra las tetas y le pellizca los pezones, moviéndose cada vez más rápido hasta que ella se corre con un gemido ahogado. Él la penetra hasta que las caderas chocan contra su piel, sintiendo cómo su coño se aprieta alrededor de su polla. Ella se corre otra vez, gritando su nombre mientras él le llena el culo con su leche caliente.