Asstraunaught cabalgando mi polla como una diosa sumisa
Asstraunaught se arrodilló frente a mí con esa mirada de puta obediente que me vuelve loco. Le ordené que se abriera de piernas y me dejó ver su concha bien mojada, temblando de anticipación. Le agarré el pelo y la obligué a chuparme la verga hasta que se atragantó, con lágrimas cayéndole por las mejillas. Cuando la puse de cuatro patas, su culo prieto se movía pidiendo que se lo rompiera, así que le metí la polla de una estocada hasta hacerla gemir como una perra en celo. Le di duro por atrás mientras le apretaba los pechos y le lamía la espalda, sintiendo cómo su coño apretaba mi verga cada vez que la embestía. En más de 13 minutos de escena, la hice correrse tres veces antes de explotarle en la garganta, dejándola con mi leche goteando por la barbilla. Al final, su tanga estaba tirado en el suelo, manchado de su flujo y mi corrida.