Katebran domina el joven sumiso con sus tetas grandes y un POV caliente
Estaba claro que el muchacho no iba a aguantar mucho cuando Katebran lo arrastró a su cama con solo un gesto, sus tetas grandes balanceándose con cada paso mientras susurraba instrucciones al oído del pobre chico que ya temblaba de nervios. No solo era el riesgo de que su marido entrara en cualquier momento, sino que las paredes del apartamento eran finas y cualquier gemido fuerte podría alertar a los vecinos, pero eso solo la excitaba más, moviendo su culo tatuado con cada embestida que le clavaba al joven, obligándolo a tragarse cada centímetro de su polla mientras ella se retorcía sobre él, mordiendo el labio para no gritar cuando lo sentía metido hasta el cuello de su útero. El sonido de la ropa siendo arrancada de prisa, el crujir de la cama, los jadeos ahogados y el sudor que resbalaba por sus cuerpos creaban una sinfonía de peligro y placer que la tenía al borde del orgasmo, con sus tetas rebotando sobre la cara del sumiso mientras ella lo cabalgaba sin piedad, disfrutando cómo él intentaba no hacer ruido mientras le metía los dedos en la boca para que la llenara de saliva. Con cada empujón, Katebran sentía cómo el chico se ponía más rígido, sus manos agarrando sus caderas con desesperación mientras ella le susurraba al oído: 'Si alguien entra, ni se te ocurra parar', y con eso, el muchacho perdió el control, corriéndose en su garganta justo cuando escucharon el sonido de la puerta principal abriéndose...