Liloleblu se traga la polla mientras la llenan de leche en su coñito
Ella se arrodilla en el suelo con el pantalón de él ya bajado, la polla dura como una piedra entre sus labios húmedos mientras respira hondo, saboreando el glande grueso que ya chorreaba. Los gemidos ahogados de Liloleblu se mezclan con el sonido de sus propias manos ahuecando las pelotas de él mientras la muy puta se la chupa con ganas, metiendo y sacando la lengua en cada embestida. De pronto, un ruido afuera los hace detenerse: alguien está caminando cerca de la puerta, el corazón les late a mil por hora, pero él no puede contenerse y le agarra la cabeza con fuerza, empujando su verga hasta las amígdalas, haciendo que las lágrimas corran por sus mejillas. Los jadeos de ella ahora son más fuertes, pero se tapa la boca con una mano mientras él le sigue follando la garganta sin piedad, hasta que un gruñido gutural anuncia que ya no aguantará más. Él la aparta de un tirón, la voltea contra el suelo y se la mete hasta el fondo en un solo movimiento, sintiendo cómo el coño estrecho de la pequeña cerda lo aprieta como un tornillo. Las caderas de él chocan contra su culo redondo a un ritmo frenético, cada embestida acompañada de un golpe húmedo que resuena en la habitación, mientras ella se retuerce de placer, ya casi gritando, pero mordiendo una almohada para ahogar los gemidos. Las paredes de su vagina palpitan alrededor de la polla de él, que ahora la embiste con más fuerza, mientras los dos escuchan los pasos cada vez más cerca, el riesgo de que los descubran los excita más, y cuando él finalmente no puede más, la agarra del pelo, la obliga a mirarlo y se corre dentro de ella de una estocada, llenándola de leche caliente mientras los dos contienen el aliento, esperando que nadie los escuche...