Marty Dope le da una mamada de ensueño con trago final
El cuarto está oscuro, solo la luz tenue de la lámpara ilumina el cuerpo desnudo de Crystal White, sus labios rojos brillantes y sus tetitas pequeñas temblando mientras se arrodilla frente a ti. La agarras del pelo, sintiendo cómo su boca se abre de par en par para tragar tu verga entera de golpe, hasta que las caderas chocan contra su cara. Ella gime ahogada, las lágrimas le corren por las mejillas mientras te la chupa con desesperación, obedeciendo cada orden que le das. Te encanta verla así, sumisa, suplicando con la mirada que le permitas respirar, pero no cedes, empujando más fuerte, sintiendo cómo su garganta se cierra alrededor de tu polla. Le ordenas que te mire a los ojos mientras te la chupa, y ella obedece, con los labios estirados al máximo, la saliva escurriéndole por el mentón. Cuando ya no aguantas más, le agarras la cabeza con fuerza y descargas hasta las pelotas en su boca, sintiendo cómo traga cada gota sin perderte de vista, como la perra obediente que es. El orgasmo te recorre entero, pero no la sueltas, obligándola a seguir chupando hasta que tu verga se pone flácida entre sus labios.