Bishop Angus empotra a un twink sin condón tras una mamada de infarto
Bishop Angus no perdona a nadie, y menos a un chiquillo que se atreve a desafiarlo con una mamada de esas que te dejan las pelotas vacías. Vas a ver cómo el musculoso no solo lo domina con su polla gruesa, sino que lo reta a aguantar su ritmo hasta el final. Imagínate que el twink, todo sudado y con el jockstrap a medio bajar, se pone de rodillas y empieza a chupar esa verga como si le fuera la vida en ello, gimiendo cada vez que Bishop Angus le agarra del pelo y lo obliga a tragársela hasta las amígdalas. El chaval no puede evitar temblar cuando siente cómo el musculoso le levanta el culo y le clava los dedos en las nalgas, preparándolo para lo que viene. Bishop Angus no se anda con juegos: te vas a poner durísimo cuando veas cómo lo empotra contra la pared, metiéndosela de una estocada que le hace gritar. El sonido de sus cuerpos chocando, el crujir de la piel sudada, los gemidos ahogados del twink cuando Bishop Angus le agarra las caderas y lo penetra sin piedad, llenándolo hasta que el chaval no puede ni respirar. Y cuando Bishop Angus se corre dentro, el twink ni siquiera puede quejarse, solo se queda temblando, con la polla del musculoso aún dentro de él, sintiendo cómo le llena el culo de leche caliente.