Bruna y Rita se lo follan a Lucas bien duro y caliente
Bruna y Rita llevaban semanas mirando el culo prieto y la polla gruesa de Lucas cada vez que pasaba por el gimnasio, pero hoy por fin se atrevieron a actuar. Bruna, una morena explosiva con un culo que no dejaba de botar, se arrimó primero y le lamió los huevos mientras Rita, una rubia fibrosa de tetas duras, le chupaba la punta morada con gemidos de desesperación. Lucas no pudo aguantar más y las empujó contra el sofá, arrancándoles los leggings ceñidos para dejar al descubierto sus coños bien depilados y chorreantes. Bruna se puso de rodillas, con los labios rojos abiertos y la lengua lista, mientras Rita se sentaba a horcajadas sobre su cara para que le devorara el clítoris hinchado entre susurros de putita caliente. La polla de Lucas, enorme y venosa, no cabía en ningún lado, así que decidieron turnarse: primero Rita se empaló de espaldas, sintiendo cómo el glande le abría el culo hasta que gritó con la boca llena de saliva. Cuando Bruna tomó su turno, se clavó hasta el fondo con un empujón que le hizo chocar las tetas contra el pecho musculoso de Lucas, que no paraba de gruñir mientras le agarraba los muslos para hundirse más. Los gemidos llenaban la habitación, mezclados con el sonido húmedo de los choques de carne mojada, el olor a sexo y sudor inundando el aire. Rita se corrió primero, sacudiendo las caderas como una loca mientras le escupía leche en la polla a Lucas, que al instante le llenó el coño de leche espesa. Bruna no se quedó atrás y, con un último empellón brutal, se corrió apretando el culo contra el abdomen de Lucas, dejando que la corrida le resbalara por los muslos. Las dos se quedaron exhaustas, con las piernas temblorosas y los cuerpos pegajosos, mientras Lucas, aún con la polla dura, se reía y les lamía los coños llenos de leche para limpiar cada gota.