Catherine con coño babeante recibe empalamiento brutal de Ivan
Ivan no pudo resistirse ni un segundo más cuando vio a esa rubia de tetas naturales sudando en la cama con las piernas bien abiertas, el coño rosita y chorreando por los nervios. Sin perder el tiempo, se lanzó sobre ella como un animal, agarrándole las caderas con fuerza mientras le clavaba la polla hasta el fondo, haciendo que la morra gritara como una puta en celo con cada embestida. La estaban follando tan duro que su culo rebotaba como gelatina, los muslos le temblaban y el coño se le ponía más mojado con cada envite, los jugos resbalando por sus nalgas redondas mientras él la empotraba sin piedad. Catherine, con los ojos en blanco y la boca entreabierta, no paraba de gemir putón, suplicando que no parara, que le diera más, mientras sus tetas naturales botaban sin control cada vez que Ivan la embestía con toda su fuerza. Él, con la respiración entrecortada, le agarraba el pelo y le giraba la cabeza para besarla con violencia, la lengua ahogándose en su boca mientras le metía los dedos en la boca para que se los chupara como una perra buena. En un momento la sacó, la volteó boca abajo y la puso en cuatro, agarrándole el culo con las dos manos para volver a clavársela hasta las bolas, sintiendo cómo su coño se estremecía y se contraía alrededor de su tronco, anunciando el orgasmo que venía como un tren descontrolado. Cuando Catherine sintió que se corría, su cuerpo se tensó como un arco, los muslos le temblaban sin control y los jugos le salían a chorros, empapándole las sábanas mientras Ivan no se detenía, seguía empalándola con saña hasta que él también explotó, descargándole toda su leche caliente por la cara, la boca y los pechos, dejándola cubierta de semen mientras seguía gimiendo como una loca, sin poder parar de temblar.