Cuatro chicos rectos en un concurso de leche
La polla de estos cuatro tipos rectos no podía aguantar más, y cuando se juntaron en el concurso de leche, todo se volvió una locura de gemidos y chorros calientes. Uno de ellos, el más musculoso, empezó a masturbarse con fuerza, mostrando su verga gruesa y venosa mientras los demás lo miraban con los ojos bien abiertos. El más joven, un twink de pelo negro, se mordía el labio al ver cómo su amigo se corría sobre su abdomen marcado. La escena se puso más caliente cuando el tipo más grande, con una polla enorme y sin cortar, se acercó y empezó a restregarse contra el culo del otro. Los gemidos se mezclaban con el sonido de la piel chocando, y pronto todos estaban disparando su leche sobre los cuerpos sudados. El más puto de todos no podía parar de chupar y tragar, mientras su boca se llenaba de semen espeso. Al final, el suelo estaba cubierto de chorros blancos, y los tipos, agotados pero satisfechos, se dejaban caer sobre el colchón, respirando fuerte y con las pollas todavía palpitando. Fue una tarde de sexo salvaje donde nadie se quedó con las ganas.