Musculoso con medias negras se masturba en el bosque
El rubio de piel pálida y cuerpo trabajado se quitó la camiseta empapada en sudor antes de bajarse los pantalones cortos, dejando al aire su polla gruesa y enrojecida que ya goteaba pre-semen sobre las medias negras ajustadas que le llegaban hasta la cintura. Con las piernas abiertas sobre la hierba húmeda del bosque, se agachó para acariciarse los huevos mientras sus pies descalzos se hundían en el musgo, las uñas pintadas de rojo claro brillando bajo el sol filtrado por las hojas. Se masturbaba con movimientos lentos al principio, frotando la cabeza morada contra el talón de su pie izquierdo mientras gemidos guturales escapaban entre sus dientes apretados, la saliva resbalando por su barbilla. Las medias negras se le pegaban al culo prieto cada vez que tensaba los glúteos al ritmo de sus embestidas manuales, los gemelos marcados temblando por el esfuerzo. Un sonido húmedo y pegajoso llenaba el aire cada vez que su mano bajaba hasta la base, arrastrando consigo los fluidos que ya le resbalaban por los muslos pálidos como cera derretida. Sin poder contenerse más, se dejó caer de espaldas sobre la hierba, levantando las piernas en el aire para que su polla apuntara directo al cielo mientras se corría con chorros espesos que manchaban su estómago fibroso y las medias negras que ahora tenían manchas blancas pegajosas. Los pies se le crisparon al correrse, los dedos se encogieron contra el suelo mientras la leche le corría por los costados y le manchaba el vello rubio del pecho. Cuando por fin recuperó el aliento, se limpió con las medias negras antes de volver a ponerse los pantalones, dejando un rastro de semen seco entre los arbustos del sendero.