Home Corridas Daya Knight con un meneo de mano perfecto

Daya Knight con un meneo de mano perfecto

12:00 1080P 0 Corridas
corrida en la bocaboca llena de lecheverga bien durapolla gruesa chupandosemen tragado completocoño mojado despuésmanos expertas morenastetas duras morenasdedos largos meneandoescena íntima caliente
Estúdio Strokies

Desde que se quitó la blusa y dejó ver sus tetas duras como piedras, él no pudo apartar los ojos de esos pezones morenos que se le clavaban en la camisa ajustada. La morena se acercó con esa sonrisa de puta que sabe que te va a dejar sin aliento, agarró su polla dura como un fierro y se la empezó a masajear con esos dedos largos y juguetones que le hacían gemir de solo imaginarse cómo se la iba a chupar después. Primero le pasó la lengua por toda la verga, desde la punta hasta la base, lamiendo cada vena que se le marcaba mientras él le agarraba la cabeza con fuerza y le metía la verga hasta la garganta sin piedad. La morena no se quejaba, al contrario, se le humedecieron los labios con cada embestida y se le escapaban unos gemidos ahogados que le ponían la piel de gallina a él. Cuando ya no pudo más, le agarró los huevos con una mano y se los empezó a chupar con calma, succionando cada bola como si fuera un caramelo mientras le masajeaba la base con los dedos para que no se le fuera la leche antes de tiempo. Él le agarró las tetas por detrás y se las apretó contra la cara, metiéndoselas en la boca y mordisqueándole los pezones oscuros mientras ella seguía con el meneo perfecto, con esa mano que parecía hecha para sacarle el alma. De repente, ella se arrodilló en el suelo y se abrió la blusa para dejar que esas tetas redondas y duras le golpearan la cara mientras le seguía meneando la polla con movimientos lentos y sensuales, como si supiera que cada segundo de ese placer era un regalo que le quería dar. Él no pudo aguantar más, sintió cómo se le tensaban los huevos y cómo la leche le subía por la polla como un río en crecida, entonces ella se lo tragó todo sin que se le escapara ni una gota, lamiéndole la punta hasta dejarla limpia mientras le decía con voz ronca que le encantaba sentirlo correrse en su boca. Después, se levantó, se limpió los labios con el dorso de la mano y le guiñó un ojo antes de que él, aún jadeando, le pidiera que se la volviera a chupar, porque ese meneo de mano perfecto le había dejado con ganas de más.

Vídeos Relacionados
Comentários
Deixe seu comentário sobre "Daya Knight con un meneo de mano perfecto"
Seja o primeiro a comentar!
 

📚 Adicionar à Playlist