El joven entrenador se corre con dos mamás de futbolistas en el camión
El entrenador nuevo del equipo de fútbol juvenil no esperaba que las madres de los jugadores lo invitaran a su van después del partido... Las dos madres, unas maduras bien calientes, lo agarraron de la polla apenas cerraron la puerta y empezaron a chupársela a cuatro manos, sus lenguas jugaban con su verga mientras él gemía como un animal. Una de ellas, con unas tetas enormes, se sentó sobre su cara y le restregó su coño mojado en la boca mientras la otra le montaba la polla como una puta desesperada, sus nalgas rebotaban con cada embestida. El entrenador no aguantó más y empezó a correrse en el culo de una mientras la otra le tragaba el semen en su boca, las dos madres se turnaban para chuparle la polla hasta dejarla bien dura otra vez. El van olía a sexo y sudor, los gemidos se mezclaban con los golpes de sus cuerpos chocando, hasta que el entrenador les llenó el coño y la boca de leche caliente, dejándolas satisfechas y listas para repetir. Las dos maduras se rieron mientras se limpiaban su semen de los labios y el culo, sabiendo que el entrenador no olvidaría esta cogida en el camión.