Essie Gotback se deja empotrar en la fiesta de disfraces
—No deberíamos hacer esto aquí— susurra Essie mientras se agacha para chupar la polla de Brian Omally. Pero el calor de la fiesta de disfraces, el cosplay de conejo que le deja el culo al aire, y la forma en que él le agarra las tetas por encima del corsé la vuelven loca. Ella sabe que esto está mal, que alguien podría entrar en cualquier momento, pero no puede parar. La lengua de Essie recorre el tronco de Brian hasta que él la empuja contra la pared y le levanta el vestido para hundir los dedos en su coño ya mojado. Ella gime fuerte cuando él le clava los dedos hasta que las caderas chocan, y luego la gira para meterle la polla de una estocada, llenándola entera de golpe. La fiesta sigue sonando afuera, pero aquí solo hay gemidos ahogados y el sonido de carne chocando contra carne. Brian la agarra del pelo mientras la embiste, y Essie muerde el labio para no gritar cuando él le mete los dedos en la boca para que los chupe. El sudor le cae por la espalda mientras él la levanta y la sienta sobre su verga, rebotándola hasta que ella explota en un orgasmo que le hace apretar la polla como un tornillo. Brian gruñe y la voltea otra vez, metiéndosela por detrás mientras le aprieta las nalgas y le susurra obscenidades al oído. Ella siente el calor de su leche llenándole el coño cuando él se corre dentro, y entonces él la gira para dispararle el resto en la cara, pintándole los labios con su semen. La música sigue sonando, pero ellos están perdidos en el placer prohibido, sabiendo que esto no debería estar pasando, pero incapaces de detenerse.