Greta Foss me reta a llenarle el coño de leche
Esa tarde en mi cama, Greta Foss me miró con esa sonrisa de puta que sabe que me tiene en sus manos. '¿Crees que puedes aguantar lo que te voy a hacer pasar?' me dijo, mordiéndose el labio mientras se bajaba el pantalón. No me lo pensé dos veces: le arranqué la tanga de un tirón y le hundí la lengua en el coño mojado, saboreando cada gota de su excitación. Ella gemía como una perra en celo mientras yo le chupaba el clítoris hasta que se retorcía. Pero no iba a dejarla ganar tan fácil: me puse de pie, le agarré las caderas y le clavé la polla hasta las pelotas, sintiendo cómo su coño apretado me envolvía. Greta gritaba '¡Más duro!' mientras yo la empotraba contra el colchón, haciendo temblar la cama con cada embestida. La volteé para que me montara, y vi cómo sus tetas naturales rebotaban mientras cabalgaba mi verga, mojada de sus jugos. Cuando ya no aguanté más, la puse de rodillas y le vacié toda mi leche en la cara, marcándola como mía. La próxima vez, pienso hacerla tragar hasta la última gota.