Vivi Guedez y su novio follando duro en un hotel clandestino
Era mediodía en una habitación de hotel barata, con las cortinas corridas para que nadie los viera. Vivi Guedez se mordía el labio mientras Dick Hot le desabrochaba el pantalón con manos temblorosas, sabiendo que esto estaba mal pero sin poder parar. La polla de él ya estaba dura como piedra, rozando el coño mojado de ella, que gemía bajito para que no los escucharan en el pasillo. Él la empujó contra la pared, levantándole una pierna para meterla de una estocada, sintiendo cómo el culo apretado de Vivi se ajustaba a su verga como un guante. Las caderas chocaban con fuerza, el sonido húmedo de la carne llenaba el cuarto, y ella arqueaba la espalda mientras él le agarraba las tetas con rudeza. Sabían que no debían estar ahí, que podían pillarles en cualquier momento, pero eso solo los excitaba más. Los gemidos de Vivi se volvían más altos, ahogados contra el hombro de Dick, mientras él la embestía sin piedad, sintiendo cómo el coño de ella se contraía alrededor de su polla. El sudor les corría por la piel, los cuerpos pegados en un ritmo frenético, hasta que él gruñó y se corrió dentro de ella, justo cuando alguien pasó por el pasillo y golpeó la puerta con un ruido seco.