Sexyrita descubre mi polla y se vuelve loca de deseo
‘¡Dios mío, qué grande tienes la verga!’ grita Sexyrita al tocarla por primera vez, y sus ojos se abren como platos mientras la acaricia con dedos temblorosos. Vas a ver cómo esta belleza curvilínea, con su cuerpo esbelto pero bien redondito, se derrite al sentir el grosor de mi polla negra entre sus manos. Imagínate que ella, que siempre se cree la jefa en la cama, de repente se queda sin palabras cuando nota cómo su coño se moja al solo roce. ‘Quiero que me la metas hasta que me duela’, susurra, y te vas a poner durísimo cuando veas cómo se arquea hacia atrás mientras la empotro contra la pared. Sus gemidos agudos rebotan en las paredes mientras la penetro de una estocada, sintiendo cómo su vagina se ajusta perfecto a mi verga. ‘¡Más fuerte! ¡No pares!’, grita, y sus uñas se clavan en mi espalda mientras la levanto y la apoyo contra el espejo para follármela en posición vertical. El choque de sus tetas contra mi pecho y el sonido de su coño chorreando al ritmo de mis embestidas te van a volver loco. En más de 10 minutos de escena, vas a ver cómo Sexyrita pasa de ser la que manda a la que suplica por más, hasta que al final, con un grito ahogado, se corre tan fuerte que sus piernas tiemblan. Y mientras se recupera, con la respiración entrecortada, solo piensa en una cosa: ‘Nunca había sentido algo así, y quiero repetirlo’.