Secretaria follada en el escritorio por venganza de Annet Moroz
Es mediodía en una oficina vacía, y vas a ver cómo la secretaria Annet Moroz se desquita de su ex con la polla de su nuevo jefe, SerjMoroz. Ella se arrodilla frente a él, los muslos mojados bajo la minifalda, y agarra esa verga dura con los dedos manchados de tinta, imaginando que es la de ese puto que la dejó. La chupa despacio al principio, la lengua trazando venas gruesas, pero pronto lo traga hasta que el glande le golpea el fondo de la garganta, ahogándose en saliva mientras él le agarra el pelo castaño para follarle la boca. Las lágrimas le corren por las mejillas cuando la polla le rebota contra el paladar, y gime con la nariz enterrada en ese vello púbico rizado, aspirando el olor a sudor. SerjMoroz gruñe y le embiste más rápido, la silla chirriando con cada estocada, hasta que ella se atraganta con ese chorro caliente que le pega en la lengua. Pero no se detiene, se levanta, le baja los tirantes del sujetador, y se sienta a horcajadas sobre ese tronco grueso, empalándose hasta que el culo le choca contra los muslos de él. Rebota como una loca, el clítoris frotándose contra ese hueso duro, mientras el eco de sus gemidos resuena en la oficina prohibida. SerjMoroz le aprieta las tetas pequeñas, los pezones duros como guijarros, y la levanta de golpe para ponérsela a cuatro sobre el escritorio, abriéndole el coño con los dedos antes de clavársela de una estocada, haciendo que el archivador de metal se sacuda contra la pared. El culo pálido se pone rojo de tantos azotes, y cuando él le suelta el pelo para agarrarle las caderas, ella grita al sentir cómo le llena el útero entero de leche espesa, los labios de la vagina temblando al ritmo de sus espasmos. La oficina huele a sexo y resentimiento cuando él se derrama hasta la última gota, y tú te vas a correr imaginando cómo ahora ese ex cornudo verá fotos de lo que ella hizo con otro hombre.