Orientadora follando en la oficina con una rubia provocadora
Esa tarde en la oficina de orientación, Kiara Cole ya había decidido que su consejero no saldría ileso. Me puse la falda más corta que tenía, esas medias que marcan cada curva y un escote que hacía imposible concentrarse. Cada vez que me inclinaba para 'revisar un papel', John Strong tragaba saliva. ¿Te imaginas estar en su lugar, con una alumna así provocándote? Le envié fotos de mis piernas cruzadas, un audio gimiendo y al final, cuando ya no aguantó más, cerré la puerta con llave. '¿Seguro que quieres hacer esto, señor Strong?', le susurré mientras me sentaba en su regazo. Su polla ya estaba dura como piedra bajo el pantalón. Le bajé la cremallera con los dientes y me la metí entera en la boca, chupando fuerte hasta que sus caderas se levantaron del sillón. 'Así no, zorra', gruñó, y me volteó sobre el escritorio. Me agarró del pelo y me empotró contra los papeles, su verga entrando y saliendo de mi coño mojado con un sonido obsceno. '¿Así te gusta, puta?', me preguntó mientras me azotaba el culo. Cambiamos de posición y me monté encima, cabalgándolo hasta que sus pelotas se apretaron. 'Córrete dentro', le ordené, y obedeció, llenándome de lechada caliente. Cuando terminó, John Strong se quedó mirando al techo, sin creer lo que acababa de hacer con su alumna favorita.