Maya Flame le chupa la polla y se traga hasta la última gota
Él ya no aguanta más, sus manos tiemblan al desabrocharse los pantalones mientras mira a Maya Flame arrodillarse frente a él con esa sonrisa traviesa que lo vuelve loco. Ella sabe que esto está mal, que no deberían grabarlo, pero justo esa culpa le hace mojarse más el coño con cada lamida. Primero juega con la punta de su lengua, trazando círculos lentos antes de meterse toda su verga hasta la garganta, tragando saliva mientras él le agarra el pelo y la empuja más adentro. Los gemidos de Maya son ahogados por su polla, pero se escapan en pequeños quejidos cuando él le golpea la garganta una y otra vez. La saliva cae por su barbilla, mojando sus tetas grandes que rebotan con cada embestida. Él la mira fijamente, los ojos llenos de lujuria, mientras ella lo chupa con esa habilidad que lo vuelve loco. De repente, la agarra del cuello y le ordena abrir la boca, y cuando empieza a correrse, Maya cierra los ojos y traga todo, sin perder una gota. Después, él la levanta del suelo y le susurra al oído que esto no ha terminado, que la próxima vez será su coño el que recibirá su leche caliente.