Novia infiel se traga la leche en el camping
El viento silbaba entre los árboles mientras el olor a tierra mojada se mezclaba con el sudor de nuestros cuerpos. Llevábamos días mirándonos de reojo, rozándonos sin querer, hasta que ya no aguanté más. Te voy a contar cómo fue: la empujé contra el árbol, le subí el vestido hasta la cintura y le arranqué las bragas de un tirón. Su coño estaba empapado, listo para que me la clavara de una estocada, mientras ella gemía como una perra en celo. Alex Becker me miraba con esos ojos de puta que me vuelven loco, y cuando le metí la polla hasta las pelotas, me apretó las nalgas con las uñas. En más de 21 minutos de escena, la hice montarme como una amazona salvaje, con su culo rebotando contra mi vientre. Le chupé esos pezones duros hasta que gritó, y cuando le expliqué que me iba a correr en su boca, me la chupó como si fuera su última comida. Al final, me miró con esa sonrisa de zorra satisfecha y me dijo: '¿Ves? Sabía que no podías resistirte a mi boca.'