Ayudando a la chica pero termino follando en casa
"¡No te preocupes, yo te ayudo!"" le susurró Héctor mientras Sara Sodi se mordía el labio, sus ojos brillando con una mezcla de rabia y deseo. La latina de culo perfecto y tatuajes sexys no necesitaba direcciones, necesitaba venganza, y él estaba más que dispuesto a dársela. Lo que empezó como un favor inocente se convirtió en un juego sucio cuando sus manos se deslizaron bajo esa falda ajustada, sintiendo el calor de su coño mojado a través de las medias. En más de 27 minutos de escena, Héctor no se contuvo: la levantó contra la pared, sus tacones altos clavándose en su espalda mientras la empotraba sin piedad, sus pelotas golpeando ese culo redondo que rebotaba con cada embestida. Sara gemía como loca, sus uñas arañando su espalda, disfrutando cada segundo de esa polla gruesa que la llenaba hasta el fondo. Cuando la volteó para adorar ese culo perfecto, no pudo evitar correrse sobre sus nalgas, marcándola como suya. Pero esto no termina aquí, porque la próxima vez, será ella quien tome el control y lo deje sin aliento.