Ravyn Alexa chupa la polla de Xander Corvus antes de empotrarse
Esa tarde en el hotel, mi coño ya ardía desde que lo vi entrar con esa barba y esa mirada de macho que sabe lo que hace. Sabía que no debíamos, que era un riesgo, pero cuando me arrodillé frente a él y empecé a chupar su verga gruesa, todo se fue a la mierda. Sus manos en mi pelo, mi boca llena de saliva, tragando hasta que me ahogué un poco y él gruñó como un animal. Me levantó, me tiró en la cama y me abrió las piernas de una patada, mirando mi culo tatuado y esa tanga que apenas cubría nada. 'Vas a gritar mi nombre', me dijo, y antes de que pudiera responder, ya estaba empujando su polla hasta las pelotas en mi coño mojado. Cada embestida hacía que mi culo rebotara, los golpes secos resonaban en la habitación, y yo solo podía gemir como una perra en celo. Cuando pasó a mi culo, el dolor y el placer se mezclaron, sus dedos apretando mis tetas mientras me follaba sin piedad. '¿Te gusta que te rompa el culo, puta?', me preguntó, y yo solo pude asentir, mordiendo la almohada mientras me corría en su verga. En más de 10 minutos de escena, no paramos hasta que él se vació dentro de mí, dejándome temblando y con la respiración entrecortada. 'La próxima vez, te voy a llenar la boca también', me susurró al oído, y yo solo sonreí, sabiendo que esto no terminaría ahí.