Hadley Haze se cobra su venganza con la polla negra de Isiah Maxwell
Hadley Haze estaba harta de los rumores y los celos. Esa tarde, decidió que nadie volvería a hablar mal de su relación. Se plantó frente a Isiah Maxwell, el hombre que todos murmuraban que había sido su amante, y le dejó claro con la mirada que esta vez sería distinto. Su cuerpo voluptuoso, con esas tetas grandes que rebotaban al menor movimiento, era una invitación que él no pudo ignorar. Le agarró el pelo mientras ella se arrodillaba, chupando su verga negra hasta que la saliva le resbalaba por el mentón. La primera embestida la dejó sin aliento, pero no se quejó, al contrario, arqueó la espalda para que la penetración fuera más profunda. Isiah la empotró contra la pared, guiando su culo tatuado con una mano mientras con la otra le pellizcaba los pezones. Cada gemido de Hadley era una puñalada a quien había intentado humillarla. En más de 15 minutos de escena, la folló en todas las posturas, desde el perrito hasta montarla como una amazona desatada. Cuando por fin se corrió, Isiah le escupió en la cara y le dijo: "Ahora saben quién manda aquí."