Hermanastra no lesbiana se traga la polla de su hermano
¿Sabes lo que es tener a una hermanastra no lesbiana provocándote todo el día? Yo sí, y te voy a contar cómo terminó. Zoey Portland se paseaba por la casa con esas tangas que apenas cubrían su culo prieto, rozándose contra mí como si no pasara nada. 'Solo soy lesbiana', decía mientras me mandaba fotos de sus tetas por el móvil. Pero cuando me vio con la polla dura, no pudo evitar arrastrarse hasta mis piernas. 'Chúpamela, puta', le dije, y ahí empezó el espectáculo. En más de 12 minutos de escena, esa zorra se tragó mi verga hasta hacerle tocar el cuello del útero, gimiendo como una perra en celo. Se corrió tres veces antes de que yo le soltara el chorro de leche espesa directo a su garganta. ¿Y sabes qué me dijo al final? 'Ahora dime que no me gusta la polla, hermanito'.