Jadilica se deja romper el culo en la ducha con Lorenzo
Lorenzo escucha el agua correr en la ducha y sabe que Jadilica está mojada de anticipación, pero esta vez no es solo para lavarse. Ella se agacha, separa las nalgas y le hace señas para que entre, el peligro de que alguien los escuche añade morbo a cada gemido ahogado. Él no pierde tiempo, le mete los dedos primero para abrirla bien, luego se acerca con la polla dura y la empuja de una estocada hasta que las caderas chocan contra su culo apretado. Jadilica muerde la toalla para no gritar, pero no puede evitar que los gemidos escapen entre dientes cuando él la empotra contra los azulejos, el agua resbala por su espalda mientras ella se arquea para recibir más. Lorenzo la agarra del pelo, tira hacia atrás y le susurra al oído que si alguien entra, mejor, así verán lo puta que es. Ella solo puede gemir más fuerte, el riesgo de ser descubiertos la excita tanto como la verga gruesa que le parte el culo. Cuando él le ordena que se ponga de rodillas, Jadilica obedece sin dudar, la boca abierta lista para chupar mientras el agua sigue cayendo, el sonido de sus labios chupando ahoga cualquier ruido sospechoso. Lorenzo le agarra la cabeza y empuja hasta que la polla le toca la garganta, ella se atraganta pero no se queja, solo sigue mamando como una experta. Cuando él por fin se corre, lo hace en su cara, el semen le resbala por las mejillas mientras ella sonríe, satisfecha. "¿Ves? Ni siquiera te quejaste cuando te llené la boca", le dice él, limpiándose la polla con su propia toalla. Ella solo responde, "La próxima vez, quiero que me corras en el culo mientras me follas contra la pared."