La belleza brasileña Vicky'_s me enloquece con sus curvas en Praga
No podía creer lo que veía cuando la vi caminando por las calles de Praga con ese culo perfecto balanceándose en unos shorts ajustados que dejaban poco a la imaginación. Sus labios carnosos y su mirada provocativa me hicieron perder la cabeza, así que no dudé en invitarla a mi apartamento con la excusa de tomar algo. En cuanto cerramos la puerta, sus manos ya estaban en mi polla, masajeándola con fuerza mientras me miraba con esos ojos llenos de lujuria. La empujé contra la pared y le arranqué el top, dejando al descubierto sus tetas firmes y sus pezones duros, listos para ser chupados. Sin perder tiempo, me arrodillé y le bajé el tanga para hundir mi lengua en su coño mojado, haciendo que gimiera fuerte mientras se agarraba a mi pelo. La levanté y la senté en la mesa, abriéndole las piernas para meterle la polla de una sola embestida, sintiendo cómo su coño apretado me envolvía con cada movimiento. La puse a cuatro patas y le di nalgadas mientras la embestía por detrás, escuchando cómo gemía cada vez más fuerte con cada golpe de mis caderas. Cuando ya no aguanté más, la giré y la senté sobre mi verga, dejándola montarme con fuerza mientras se tocaba los pechos y me miraba con esa sonrisa de puta que me volvía loco. Al final, la corrí en su cara, sintiendo cómo su cuerpo temblaba de placer mientras se limpiaba mi leche de los labios con los dedos.