La mujer humilló al cornudo y tres pollas negras lo demostraron
Desafiando a mi novio, le dije que ninguna mujer podría conmigo, pero él apostó que tres pollas negras me harían suplicar. Yo, Vivi Marques, no me achiqué: me puse mi lingerie más provocadora y me dejé chupar el coño mientras Jhony Bomba me miraba con esa polla enorme lista para empotrarme. La primera estocada me hizo gritar, pero no me rendí, me encajé hasta sentir el cuello del útero mientras mi novio se retorcía de celos. Cada embestida era más fuerte, mis gemidos resonaban en la habitación, y cuando la segunda polla negra me penetró por detrás, mi coño ya chorreaba. El cornudo no aguantó ver cómo me corrían en la cara, en el culo, en la boca, mientras yo me retorcía de placer. Al final, las tres pollas me dejaron exhausta, pero con una sonrisa de satisfacción: la próxima vez, serán cuatro.