La nena traviesa seduce a su padrastro con el coño mojado
El padrastro de Daydream Daisy no podía dejar de mirarle el culo cuando ella se inclinaba para recoger algo del suelo, las miradas furtivas se habían vuelto insoportables después de semanas de tensión acumulada. La nena de 18 años sabía que él la deseaba, por eso esa tarde se puso un short ajustado y una camiseta transparente, dejando poco a la imaginación. Cuando él entró al cuarto, ella se mordió el labio y le susurró al oído: '¿No quieres probar lo que nunca te atreviste a pedir?'. El padrastro, con la polla ya dura, la empujó contra la pared y le arrancó el short de un tirón, sus dedos se hundieron en su coño mojado antes de que ella pudiera gemir. La nena se arrodilló y le chupó la verga con desesperación, sus manos apretándole las nalgas mientras él le agarraba el pelo. Cuando ya no pudo más, la levantó y la empotró contra la cama, metiéndole la polla hasta las pelotas mientras ella gritaba de placer. Cada embestida la hacía chocar contra el cabecero, sus tetas rebotando con cada movimiento, hasta que él se corrió dentro de ella con un gruñido gutural. La nena quedó temblando, con los muslos manchados de leche y el coño aún palpitando, mientras él se dejaba caer a su lado, agotado pero con una sonrisa de satisfacción.