Stepsis y Leo se empotran con pasión salvaje
Stepsis lleva días coqueteando con Leo por redes, mandando fotos de su culito apretado y su coño chiquito pero bien mojado, hasta que él no aguanta más y la cita en su apartamento. Al abrir la puerta, ella ya le baja los pantalones y se le agarra fuerte a la polla gruesa que le late en la mano, lamiéndose los labios mientras le susurra que quiere que la empotre contra la pared como una perra en celo. Leo no necesita más invitación, la levanta en volandas con sus curvas pegadas a su cuerpo y le clava la verga hasta el fondo, haciéndola gritar con cada embestida que le sacude las tetas pequeñas y firmes. Ella se retuerce como una loca, con los talones golpeando su culo prieto mientras él la penetra sin piedad, el sonido de sus cuerpos chocando se mezcla con los gemidos guturales que escapan de su garganta cada vez que la llena por completo. Stepsis se corre en segundos, mojando su tanga de encaje mientras aprieta la polla de Leo con su coño estrecho, pidiendo más a gritos, y él, lejos de detenerse, la gira bruscamente, le baja el short y le mete dos dedos en el culo antes de empalarla ahí con su verga empapada de sus flujos. La pobre no da abasto, con las piernas temblando y la boca llena de babas por los gritos que no puede contener, mientras Leo la usa como su juguete sexual favorito, follándosela por delante y por detrás sin descanso. Cuando por fin se corre dentro de ella, gruñe como un animal y la deja tirada sobre el sofá, con las piernas abiertas y el coño goteando leche caliente por las piernas, satisfecho de haberla dejado hecha un trapo después de tanta follada sin control.