La primera vez que me follé el culo gordo de pussy freak
Anoche, en tu habitación oscura, la agarras del pelo y le ordenas que se ponga a cuatro patas frente a ti. Sientes cómo su culo gordo y suave se mueve con cada respiración, temblando mientras te acercas para azotarla con fuerza. Ella gime, suplicando que la penetres, pero le dices que primero tiene que chuparte la polla hasta que esté bien dura. Pussy Freak obedece, metiéndosela entera en la boca mientras sus ojos se llenan de lágrimas. Cuando por fin la empotras por detrás, su coño mojado se ajusta a tu verga como un guante, apretándote con cada embestida. Le das nalgadas mientras la follas duro, escuchando cómo grita tu nombre entre gemidos. En más de 10 minutos de escena, la haces correrse una y otra vez, sintiendo cómo su jugo caliente te moja los huevos. Al final, te corres dentro de ella, llenándola hasta que el semen le chorre por los muslos. La próxima vez, le haré tragar hasta la última gota sin piedad.