La secretaria de ojos verdes se traga la polla de su jefe en el despacho
El jefe de Niki Rebel no podía concentrarse con ella sentada frente a su escritorio, mostrando esas piernas de infarto bajo la falda ajustada. Llevaba días imaginando cómo sería sentir esos labios rojos alrededor de su verga, pero la tensión en la oficina era insoportable. Hoy, con la puerta cerrada y el sonido de los tacones resonando, él la agarra del pelo y la obliga a arrodillarse. Ella gime al sentir el peso de la polla dura en su boca, chupando con fuerza mientras él empuja hasta las pelotas. El sonido de saliva y gemidos llenan el aire cuando él le agarra la cabeza para controlarle el ritmo, follándole la garganta sin piedad. Niki Rebel, con los ojos llorosos y el maquillaje corrido, no puede evitar tragar cada gota de leche espesa que él le dispara en la boca. Al terminar, él le sonríe y le dice: "Ahora ya sabes quién manda aquí, puta"