Lolly blond se deja romper el culo a lo bestia con doble penetracion
El olor a sudor y lujuria llenaba la habitación cuando sentí sus manos apretando mis caderas, ordenándome que me arrodillara y abriera el culo para ellos. Mike Angelo no perdonó, metiendo su verga gruesa hasta las pelotas mientras Sandra Black me agarraba del pelo para que tragara su leche como una perra bien entrenada. Cada embestida me hacía gemir más fuerte, sintiendo cómo mi culo se abría para recibir esa polla enorme sin piedad, mientras ella me humillaba diciéndome que era una putita inútil que solo servía para eso. Cuando por fin me dejaron correrme, fue con sus dedos dentro de mi coño, obligándome a rogar por más mientras me llenaban de semen por todos lados. Ahora solo pienso en cuándo me volverán a usar así, como su juguete obediente.