Maisa Pravo chupa una polla desconocida en la piscina
—A ver si te atreves a probar esto, guapo— susurró Maisa Pravo, mordiéndose el labio mientras agarraba la verga dura del tipo que acababa de conocer en el borde de la piscina. El agua fresca le mojaba los muslos, pero el calor de su coño ya ardía, imaginando cómo le iba a devorar la polla a este desconocido mientras su ex novio la miraba desde la barra. La pelirroja se arrodilló en el suelo mojado, sus tetas grandes rebotando con cada movimiento, y abrió la boca para tragarse el miembro entero de golpe. El tipo gruñó cuando la punta le rozó la garganta, pero Maisa no se detuvo, le encantaba sentir cómo se ahogaba en su propia saliva, cómo los dedos del desconocido se enredaban en su pelo rojo mientras la obligaba a ir más profundo. El agua de la piscina salpicaba sus muslos cada vez que el tipo empujaba, pero ella no se quejaba, solo gemía más fuerte, sabiendo que cada lamida era una puñalada para el celoso que la había dejado. El desconocido jadeaba, sus caderas chocando contra su cara, hasta que Maisa sintió el primer chorro caliente en su garganta. Pero no se apartó, siguió chupando, tragando cada gota como si fuera su venganza perfecta.