Chupando polla a escondidas con mi mejor amigo
La luz tenue de la habitación apenas iluminaba el sofá donde HyunWoo se acomodaba con esa mirada traviesa que me había estado volviendo loco durante semanas. Sabía que mi mejor amigo estaba en la otra habitación, pero no podía resistir más. Me acerqué y le agarré del pelo, tirando de su cabeza hacia mi polla ya dura como una roca. Ella abrió esos labios carnosos y la envolvió entera de golpe, haciendo que mis rodillas se doblaran por el placer. Gemí fuerte mientras su lengua jugaba con mi glande, chupando polla a escondidas con una habilidad que solo una puta como ella podía tener. La tensión de días de miradas robadas y toques furtivos estalló cuando le levanté el vestido y le bajé las bragas, dejando al descubierto ese coño mojado que tanto había imaginado. La empujé contra la pared y le metí la polla de una estocada, sintiendo cómo sus uñas se clavaban en mi espalda mientras gemía sin control. HyunWoo arqueó la espalda y me dejó follarla como un animal, sus tetas grandes rebotando con cada embestida. La agarré de las caderas y la penetré más fuerte, sintiendo cómo su cuerpo se tensaba alrededor de mi verga. No podía parar, no quería parar, y cuando sentí que estaba a punto de correrme, la voltee y le metí la polla por detrás, hundiéndome en su culo hasta hacerle tocar el cuello del útero.