Bellas de Rainbow Six reciben pollas blancas enormes
Te voy a contar cómo empecé a jugar con ellas, ¿te gustaría estar en su lugar? Todo comenzó cuando me puse un short ajustado que apenas cubría mi coño mojado, rozándome contra ellas cada vez que pasaban, enviándoles fotos de mi culo perfecto mientras gemían por el chat. Una de ellas no aguantó más y me empujó contra la pared, metiendo sus dedos dentro de mí mientras me susurraba obscenidades. Sus pollas blancas y gruesas ya estaban listas, y no perdieron tiempo en empotrarme contra el sofá, clavándolas hasta que mis gritos llenaron la habitación. Me arrodillé para chuparles las vergas duras, sintiendo cómo se hinchaban en mi boca mientras las lamía sin piedad. Una tras otra, me llenaron la garganta con su leche espesa, y cuando ya no pude más, me tiraron sobre la mesa para follarme en doggy, embistiendo con fuerza hasta que mis piernas temblaron. Grité cuando me corrieron dentro, sintiendo cómo su semen caliente me llenaba por completo. La que se quedó mirando todo el tiempo, con los ojos llenos de deseo, se acercó y me lamió los labios, saboreando el semen que aún goteaba de mi boca.