Mena Li se entrega al bbc de John E Depth en el jardín
La agarras del pelo mientras ella se arrodilla en el pasto, su boquita rosada abierta y lista para chuparte la polla como una buena sumisa. Sientes cómo te la traga entera, ahogándose con tus embestidas, sus ojos llorosos pidiendo permiso con la mirada. La pones de cuatro patas, separándole las nalgas para ver ese coñito mojado y apretado antes de empotrarla de una estocada. Gime como una perra en celo cada vez que la llenas hasta las pelotas, sus tetas grandes rebotando con cada empujón. Le das nalgadas mientras le ordenas que te suplique más duro, y ella obedece, rogando por tu leche. La volteas para ver su cara de puta mientras te la montas, sus labios hinchados de tanto chupar. Cuando te corres, le llenas la garganta hasta que se atraganta, y tú solo le dices: «¿Ves lo bien que te sientes cuando obedeces?».