Mi cuñada latina me provoca hasta que no aguanto más y me la follo duro
El olor a su perfume barato y su coño recién depilado me vuelve loco desde que entró en mi habitación. Sarablond sabe que me tiene a sus pies, y hoy no se contuvo: se puso ese vestido ajustado que marca sus tetas naturales y ese culo redondo que no puedo dejar de mirar. Desde la mañana me mandó fotos en ropa interior, rozándose contra mi hombro cuando pasábamos cerca, y ahora aquí está, moviendo las caderas al ritmo de la música mientras me mira con esa sonrisa de puta que sabe que me va a hacer estallar. No aguanto más, la empujo contra la pared y le bajo las bragas de un tirón, sintiendo cómo su coño ya está mojado antes de que ni siquiera la toque. La levanto y la empotro contra la pared, sintiendo cómo su culo perfecto rebota con cada embestida, sus gemidos ahogados en mi boca mientras le chupo los pezones duros. No puedo resistirme a su cuerpo, y cuando la pongo de rodillas y le meto la polla hasta las pelotas, ella gime como una perra en celo, pidiendo más. La volteo y la penetro por detrás, sintiendo cómo su culo se aprieta alrededor de mi verga, hasta que no aguanto más y me corro dentro de su coño caliente. Ahora solo pienso en lo bien que se siente tenerla así, sabiendo que mañana no podré sacarla de mi cabeza.