Mi prima Tati vuelve de la academia cachonda y quiere chupar polla
Mi prima Tati llegó sudada y con las tetas saltando bajo el top ajustado, el culo prieto marcado por los leggings ceñidos, y esa mirada de puta que solo tiene cuando quiere que le metan la verga hasta el fondo. Se acercó con los labios brillantes de saliva, se arrodilló frente a mi polla dura y empezó a chuparla con ganas, metiéndosela hasta la garganta mientras gemía como una perra en celo. Le agarré el pelo y le empujé la cabeza para que tragara más, sintiendo cómo su boca caliente y mojada me envolvía entero. Luego la puse a cuatro patas, le bajé los leggings y le vi el coño chorreando, el culo redondo temblando mientras se lo metía por detrás, embistiéndola con fuerza hasta que gritó que se iba a correr. La volteé, le abrí las piernas y le clavé la polla hasta el fondo, sintiendo cómo su coño apretado me apretaba como un tornillo. Se corrió gritando, el cuerpo temblando, y yo le solté toda la leche en la cara, manchándole las tetas y la boca. Se limpió con los dedos y se los chupó, mirándome con esa sonrisa de puta satisfecha que me vuelve loco.