Milena Blanc se deja empotrar después de ducharse
¿Crees que puedes aguantar lo que te voy a mostrar? Yo, Milena Blanc, te desafío a ver si sobrevives a esta escena. Imagina mi coño rosado, recién lavado y palpitando, cuando me arrodillé frente a Vira Gold y le dije: 'Si me haces correrme en menos de 10 minutos, te dejo hacerme lo que quieras'. Él aceptó el reto, y desde ese momento, mi culo redondo y mis tetitas firmes fueron suyos. Primero me chupó la polla hasta que mis labios se pusieron morados de tanto succionar, luego me empotró contra la pared mientras mis uñas se clavaban en su espalda. Cada embestida me hacía gemir más fuerte, sintiendo cómo su verga me llenaba hasta que las caderas chocaban. Cuando me dio la vuelta y me penetró en perrito, el sonido de sus bolas golpeando mi culo mojado me volvió loca. 'No pares, cabrón, métemela más duro', le grité, y él obedeció, follándome como si fuera su puta personal. Al final, cuando ya no podía más, me corrió en el culo mientras yo me retorcía de placer. ¿Ves? Te lo dije: no todos pueden manejarme.