Milf chupando dos vergas se traga a Checo Perez
Gemía con las tetas al aire mientras me arrodillaba frente al glory hole, sabiendo que dos vergas gruesas me esperaban. Checo Perez me retó a ver si podía con las dos a la vez, y yo, con mi boca bien entrenada, acepté el desafío. Las manos me temblaban al agarrar esas pollas duras, una en cada lado, sintiendo cómo se hinchaban contra mis labios. Me las metí poco a poco, saboreando cada centímetro hasta que las tuve enteras en la garganta, ahogándome con su grosor. Los gemidos de los tipos se mezclaban con mis arcadas, pero no iba a rendirme. Saqué una verga para lamerla bien mojada mientras la otra seguía empotrándome la boca, sintiendo cómo me corría la saliva por el mentón. Checo Perez no paraba de decirme puta sucia, y eso solo me excitaba más. Cuando por fin me corrí, fue con las dos vergas escupiendo su leche en mi cara, marcándome como su trofeo. "¿Ves, perra? Sabía que podías con más", me susurró Checo mientras me limpiaba el semen de los labios.