Nadadora sexy en 3D con mamada atragantada y corrida en la cara
El olor a cloro de su traje mojado se mezclaba con el sudor de mi piel, pero no me importaba porque sabía que este cabrón iba a pagar por atreverse a retarme. Le dije que si creía que podía manejar mi boca, que lo demostrara, y el muy estúpido aceptó el desafío. En menos de un minuto, mi garganta ardía con su polla gruesa, pero no me quejé, solo gemí más fuerte mientras mis labios se estiraban hasta el límite. Sentía sus manos enredadas en mi pelo, tirando con fuerza, pero yo seguía chupando, disfrutando el sabor salado de su pre-cum. Cuando me amarró las muñecas, supe que iba a ser una sesión larga, y no me equivoqué. Cada vez que empujaba hasta el fondo, mi coño se contraía de deseo, aunque él ni siquiera me había tocado ahí. El sonido de mi saliva mezclada con sus gemidos llenaba la habitación, y cuando por fin se corrió, lo hice justo en mi cara, como si quisiera marcarme. Pero yo solo sonreía, sabiendo que él era el que estaba temblando, no yo. Al final, mientras su semen goteaba por mi barbilla, solo pensaba en lo fácil que había sido ganarle.