Una heroína hentai se entrega al poder del villano
Aquel día, el villano la atrapó en su guarida oscura y húmeda, donde el aire olía a lujuria y dominación. Te voy a contar cómo me miró con esos ojos llenos de lujuria mientras me arrastraba hacia su polla dura como piedra, ordenándome que me arrodillara y abriera la boca. ¿Te gustaría estar en mi lugar, sintiendo cómo me obligaba a chupar cada centímetro de su verga, mientras sus manos me agarraban del pelo y me empujaban más adentro? Gemí sin poder evitarlo, sintiendo cómo mi coño se mojaba cada vez más con cada embestida de su lengua en mi boca. El villano gruñó, satisfecho, y me levantó de golpe, tirándome sobre su mesa de tortura, donde me abrió las piernas y me penetró de una sola estocada, haciendo que mi cuerpo entero temblara. Cada vez que me follaba, me decía que era su puta, que no valía nada sin él, y yo solo podía gemir y suplicar que no se detuviera. Cuando por fin se corrió, llenándome hasta las pelotas, el villano se rio al ver mi rostro enrojecido y mi cuerpo tembloroso, sabiendo que había ganado otra vez.