Naomi Bennett meando en público y disfrutando su placer prohibido
El baño público huele a desinfectante barato, pero el olor a orina fresca se mezcla con el sudor de tu cuello mientras te escondes tras la puerta entreabierta, observando cómo Naomi Bennett se sienta en el inodoro con las piernas abiertas, sus muslos brillando bajo la luz fluorescente. Sabes que esto está mal, que alguien podría entrar en cualquier momento, pero no puedes apartar la vista de cómo sus dedos se deslizan por su coño mojado antes de que empiece a mear con un gemido ahogado. El sonido del chorro golpeando el agua te pone la polla dura, imaginando cómo sería agacharte y chuparle el clítoris mientras ella sigue vaciándose, sintiendo el calor de su pis en tu lengua. Naomi mira hacia la puerta como si supiera que la estás viendo, pero no se detiene, en cambio, se muerde el labio y arquea la espalda, dejando que el placer la invada mientras el líquido sigue fluyendo. Te agarras la polla con fuerza, imaginando cómo sería empujarla contra la pared y follártela justo aquí, en este lugar sucio y prohibido, sintiendo cómo su culo se aprieta contra tu cuerpo. Naomi se levanta lentamente, con las bragas empapadas pegadas a su piel, y te mira directamente a los ojos antes de susurrar: '¿Te gustó el espectáculo, pervertido? Ahora ven a limpiarme con tu lengua.'