Manel Madeira se la chupa en el baño del club
—¿Crees que puedes aguantar lo que te voy a hacer?— le susurró Manel Madeira con una sonrisa pícara mientras lo arrastraba al baño del club. Vas a ver cómo este bombón te va a dejar temblando de los nervios cuando te empiece a chupar esa polla dura como roca. Imagínate que estás ahí, con las piernas temblando de anticipación, mientras él se arrodilla frente a ti y te mira con esos ojos llenos de lujuria. Te va a agarrar la verga con fuerza, sintiendo cada vena, cada centímetro de tu piel ardiente, antes de meterse toda la punta en la boca y empezar a chupar con una presión que te va a hacer gemir sin control. Sus manos te van a recorrer el cuerpo, apretando tus nalgas, tirando de tu pelo, mientras te la mama como si fuera la última vez. Vas a sentir cómo su lengua juega con tu glande, cómo sus labios te aprietan hasta que casi no puedes respirar. Y cuando creas que no puedes más, él va a acelerar el ritmo, tragando hasta que tu polla le toque la garganta, y vas a sentir esa humedad caliente envolviéndote por completo. Te vas a correr tan fuerte que vas a ver estrellas, y él no va a parar hasta que te vacíe entero. —¿Ves? Sabía que no podrías resistirte— te dirá con una sonrisa satisfecha, limpiándose los labios con el dedo y chupándoselo lentamente.