El padrastro de raquel la lleva al psicólogo y descubre su secreto
Siempre pensé que el padrastro de Remy Woods era un tipo serio, de esos que usan corbata hasta en casa, pero ese día se dio cuenta de que su hijastra escondía algo bien sucio bajo esa actitud de mocosa reprimida. Cuando la doctora empezó a hablar de traumas sexuales, él no pudo evitar fijarse en cómo Remy se mordía el labio al contarle que nunca había tenido un orgasmo de verdad. ¿Te imaginas la cara de mi padrastro cuando la puta doctora le propuso una terapia de pareja para solucionar el problema? Al principio se hizo el inocente, pero cuando Remy le susurró al oído que quería sentir una polla grande dentro de su coño mojado mientras la doctora la chupaba, el hombre ya no aguantó más. Le abrió el pantalón en un segundo y le mostró lo dura que tenía la verga, gruesa como un plátano maduro, mientras la doctora se arrodillaba para lamerle los huevos. Remy no podía creer lo grande que era, pero cuando la metió por primera vez, hasta las caderas chocaron contra su culo. La doctora no se quedó atrás, le abrió las piernas y empezó a comérsela como si fuera un helado, mientras mi padrastro la empotraba contra el sofá hasta hacerle gemir como una perra en celo. Cuando los tres se corrieron, hubo leche espesa en todas partes, incluso en las gafas de la doctora. Lo más divertido fue ver el sujetador de Remy tirado en el suelo, todo manchado de semen.