Puta tatuada chorrea con Derrick Pierce en 22 minutos de sexo salvaje
Derrick Pierce no podía creer lo que veía cuando Mason Moore se bajó los pantalones y le mostró el tatuaje justo encima de su coño depilado. '¿Crees que puedes manejar esto?' le provocó ella mientras se agarraba las tetas enormes, tan grandes que casi no cabían en sus manos. Él aceptó el reto sin dudar, y en segundos ya tenía su polla dura hundida en esa boca experta que lo chupó hasta la garganta sin ahogarse. La puta tatuada chorrea apenas empezó a montarlo a caballo, con esos pechos rebotando mientras se empalaba en cada bajada. '¿Así de fácil te rindes?' le susurró él antes de voltearla como un saco y clavársela por detrás, los muslos de ella temblando al sentir cómo le destrozaba el coño con embestidas que le sacaban gritos. Mason Moore no paró de gemir ni cuando él la puso boca arriba y le metió la verga hasta el fondo, sus tetas aplastándose contra su pecho mientras él le agarraba las caderas para follarla más fuerte. '¡Córrete en mis tetas, cabrón!' le exigió ella, y él no se hizo rogar, sacando su polla palpitante para bañarla en chorros espesos que le cayeron desde el cuello hasta el ombligo. 'La próxima vez te voy a reventar el culo también', le advirtió él mientras ella se limpiaba la leche con los dedos y se los chupaba con una sonrisa.