Rahul le parte el culo a su esposa recién casada en venganza
—Ahora verás lo que es un hombre de verdad— le dije mientras le bajaba el vestido de novia, dejando al descubierto ese culo redondo que tanto había deseado. Ella se mordió el labio, sabiendo que esto era por lo que me había engañado con el vecino. La tiré sobre la cama, separándole las nalgas con fuerza para que viera mi polla gruesa apuntando directo a su agujero virgen. Le escupí en el ano y empecé a empujar, sintiendo cómo su culo apretado cedía poco a poco hasta que la penetré entera de golpe. Sus gemidos se mezclaban con mis gruñidos mientras la embestía sin piedad, sintiendo cómo su ano se adaptaba a mi verga. —¿Te gusta que te rompan el culo como a una puta?— le pregunté, y ella solo pudo asentir con lágrimas en los ojos. La volteé para ver su cara mientras la follaba, disfrutando cómo su boca se abría en un grito ahogado cada vez que mi polla tocaba fondo. Cuando sentí que iba a correrme, la saqué y le disparé toda mi leche en la espalda, marcando su piel como propiedad mía. Al terminar, su vestido blanco estaba manchado de sudor y semen, y su culo seguía temblando por el castigo que le había dado.